domingo, 2 de agosto de 2009

No me gusta matar...mucho.

Mi abuelo nuca entendió como era posible que las personas se pegasen y matasen por amor.
-Hijo- me contó una vez- A tu edad ya habrás podido observar que la gente se hace daño por amor, no te pondré un ejemplo muy macabro, por que tu madre me mataría, a si que te contare una historia cotidiana:
“Erase una vez, en un mundo hipotético una feliz pareja. Él se llamaba Verde y ella Kumi, si me lo acabo de inventar. El tiempo acabo desganando a aquella feliz pareja, a si que rompieron. Y me refiero a una buena rotura: con gritos, berrinches, ruido, llamadas a altas horas de la noche, lagrimas, etc... La cuestión es que rompieron. Kumi pronto decidió recuperar el tiempo perdido y salio con Liedan, una especie de versión mejorada de Verde. Este por su parte no se llego a recuperar. Suele pasar muy a menudo en las parejas que quiebran, hay uno que sale tan campante, y otro que sale arrastrándose, y lleno de sangre. Pues eso, que Verde tuvo que ver como su antiguo amor se daba el filete con Liedan. ¿ Qué paso? Celos. Y de eso quería yo hablarte hoy, de celos. Los celos solo significan una cosa, que eres un grandioso capullo. Los celos surgen por que alguien tiene algo que tu no tienes, y ese es el problema, “algo”. Algo se usa para referirse a un objeto, y cuando Verde siente celos es porque Liedan tiene algo que él no tiene, y ese algo es nuestra buena amiga Kumi. Osea se: Verde esta cosificando a Kumi, o lo que es lo mismo, en vez de ver a Kumi como a una persona lo ve como un objeto.
Lo que quiero decir con esta historia, es que no es ético pegarse, ni matarse por lo que una persona a la que has querido haga, porque es libre. Se que no es lo mismo decirlo, que ver como tu ex-novia hace reventar la armotiguación de un coche en un descampado. Pero por mucho que duela, siempre has de respetar una cosa, la libertad. Por que hijo, la libertad es como una flor: bonita y huele bien, pero es fácil de destruir y más difícil de reparar”

1 comentario:

  1. Es un pozo de sabiduría este abuelo tuyo...los celos, bufff, qué mal se pasa...el problema es creer que una persona puede llegar a pertenecerte. Nadie pertenece a nadie, compartimos, nada más. Un abrazo.

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