Él
Jueves 19 de Marzo de 2...
Y después de 3 años se volvió a sorprender. Había liberado al chico y no había sucedido nada. Después de miles de intentos fallidos había logrado que alguien no se volviese loco ante la Verdad, la Pura Verdad. Al fin un brillo de esperanza en Noisy-City, por fin otra lucecita humana brillaba entre los colosos edificios que rasgaban el cielo.
Él había visto como había nacido, crecido, y ahora muriendo esta ciudad.
Decido no seguir al recién liberado, se le veía muy ocupado con la chica del metro. Tampoco le apetecía adelantar el tiempo para ver rápidamente lo que iba a suceder, ni siquiera se molesto en seguir viendo como la pareja se besaba al margen de su presencia.
Un segundo.
Un bar cualquiera. Camina por el centro de este observando sus ocupantes, humanos sin más. Quizás algo más propensos a no rechazar la liberación, pero en general igual de intolerantes que el resto.
La culpa es suya y solo suya, debió de prever esto. La lamentación no entra entre sus planes, y menos ahora. La pregunta es ¿Qué hacer ahora?. No lo sera difícil volver a encontrar al chico, Él esta acostumbrado a navegar por los océanos de cráneos; el problema sera si cuando lo encuentre no esta colgado de una soga, o empotrado contra el suelo. No sería la primera vez. En fin.
Un segundo.
Volvió al The Built, pero esta vez no a la azotea si no a la plaza en la que esta alojado.
El The Built nunca cierra, siempre operativo, como Él. La construcción llevo varios años, y eso que contaba con carta blanca para cualquier presupuesto y de la mejor mano de obra. Muchas personas murieron en su construcción. A veces porque alguna soldadura quebraba y se hundía el suelo de vigas de donde estaban construyendo, otras veces fallaban las cuerdas de seguridad que sostenían en el aire a los obreros, y otras veces simples resbalones que acababan por norma general aplastado contra el cemento del suelo, o abrazados contra una viga de los pisos inferiores. ¿Por qué si no la iban a llamar más tarde “La Plaza Roja”?
Dio medía vuelta y decidió callejear por las calles colindantes al The Built, como uno más de ellos.
Mientras se alejaba oyó como las campanas de el cemento más grande de la ciudad daban las 2 de la madrugada.
El comentario está acá porque pensé que tal vez no lo vieras, pero quiero decir, con respecto a la entrada anterior, que el mundo necesita escuchar a tu abuelo.
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