---------------------------------------------Raziel----------------------------------------------
Jueves 19 de Marzo de 2...
-Haber...
-Daniel.
-Si, eso, Daniel- Spegel sonrío y miro a Raziel- Dime a que tipo de personas odias.
-Bueno...yo.
-Vamos Daniel sin miedos, solo estoy aquí para juzgarte.
-Spegel, no creo que eso ayude- Raziel vio venir el bombardeo y tras decir eso se fue a la estantería del Apolo a por una copa, eran las 12 de la mañana y según una la nueva norma vigente para bares musicales no se podía beber alcohol, a si que se conformo con una extraña bebida verde que según había visto ver a Plenty, la dueña y camarera del Apolo combinar con algo a esas horas prohibido.
Mientras tanto Spegel hundía las esperanzas de ese tal Daniel de ser el nuevo empleado del Apolo.
-Bueno Daniel ¿Empiezas?
-Esta bien...Para empezar odio a esas niñatas que escriben intercalando mayúsculas y minúsculas, como si eso les hiciese no se, diferentes, no se dan cuenta de que hacen un terrible ridículo.
-Aja.
-También odio a los creídos, a los que van de superiores, a los egocéntricos, a los egoístas, a los niñatos, a los infantiles y poco maduros, a los que joden la vida a otros, a los que no ayudan cuando tienen la posibilidad de hacerlo, a los que no hacen las cosas ni bien, ni a su tiempo, ni a la cara, a los que no son capaces de enfrentarse a los problemas, a los que no están dispuestos a arreglar las cosas por que su estúpido orgullo se interpone a todo, a los incultos, a los interesados, falsos, aprovechados, oportunistas, manipuladores, mentirosos, los que hacen daño, a los que rompen sueños... los odio a todos.
-Ya veo, muy noble. Por favor continua.
-Bueno, es que en mi vida no todo es odio- Daniel sonrío amablemente, Spegel le devolvió la sonrisa.
-Ya veo, bueno Daniel ¿Y que te gusta?
-Me gusta la música, el cine, leer, escribir, hablar de cosas interesantes, pasarlo bien junto a gente, las cosas románticas. Me gusta escuchar hablar a la gente, estrenar ropa nueva, aprender nuevas cosas, la suave brisa fresca, recibir mensajes de amigos en el móvil, las chicas guapas, viajar en metro, las humanidades, la ciencia (aunque no estudiarla), ver que alguien escribe sin faltas, sin abreviaturas y con puntos, comas y acentos, ver el cielo azul, los cuentos y leyendas. Me gusta sentir que soy útil para algo, para quien sea y en lo que sea, sentir que soy importante para alguien y que me necesitan y me quieren, aunque nada de esto suelo sentirlo muy a menudo. Me gusta soñar con que algún día podré llegar a ser feliz...
-Vaya.
-Bueno, eso creo que es todo, o almenos lo que ahora se me ocurre.
-Ya veo.
-Y...
-Daniel, ¿tienes novia?
La pregunta pillo al pequeño aspirante por sorpresa.
-Oh, si.
-¿Y sabe que quieres trabajar aquí?
-Si, esta entusiasmada con la idea.
-Supongo que ella sera acorde a las cosas que te gustan.
-Si claro, por supuesto.
-¿ Como es ella Daniel?
-¿Eso es relevante?
-No te imaginas como.
-Bueno vera...ella es...increíble. Ella no es como las demás, es guapa, inteligente, le gusta leer buenos libros, escucha música, le gusta el cine, escribe correctamente...
-La quieres.
-La quiero.
-Ya...
-Me siento mal cuando ella no esta, es como...si estuviese vacío. Me agobio cuando me falta mucho tiempo.
Spegel miro a Raziel y arqueo una ceja, Raziel lo entendio y asintio con la cabeza.
-Veras Daniel, ¿qué crees que es este bar?
-Una zona de encuentro de rebeldes que no quieren rendirse ante un sistema que solo piensa en avanzar y no da respiro para quien quiere recoger sus frutos.
-Exacto.
-¿Y cual es el problema?
-Creo que tienes una imagen muy distorsionada y maravillosa de esos “rebeldes”.
-No lo entiendo.
-Debes creer que ellos, no, nosotros, somos una panda de intelectuales que leen libros -clandestinos y que se reúnen aquí para recitar poemas y componer música.
-Desde la barra del bar asomo la sonrisa de Raziel.
-Pero...hacéis música.
-Por supuesto, y la vendemos. ¿Pero crees que aquí todo el mundo va a ser romántico y amable?
Daniel no contesto.
-Los músicos son egoístas, egocéntricos, a veces mentirosos, creídos, inmaduros...
-Pero no todos serán así.
-Claro que no, pero cuanto antes de acostumbres de que este mundo desde cualquier punto de viste es cruelmente humano. Ese es el problema de mucha gente que viene aquí en busca de encontrarse a si mismo, creen que somos una pandilla de tíos que nos dedicamos a tocar la guitarra y pintar la fachada de el The Built. Se hacen una visión idílica de nuestra forma de ser.
Sin mediar palabra el aspirante se levanto y se fue rápidamente del Apolo.
-Le has mentido descaradamente- Raziel se acerco a Spegel.
-No, algunas cosas son ciertas.
-Me caía bien, pensábamos casi igual.
-Las chicas que escriben en mayúsculas y minúsculas suele ser por acto de rebeldía.
-Si, supongo que algo así.
-Entonces aquí son bienvenidas.
-¿Que crees que va hacer el chico?
-Ir a su novia y llorar. Pobre chica.
-A lo mejor gracias a ti se le va la inspiración y se convierte en un tipo trajeado y ambicioso.
-Me da igual, me caí mal- Spegel cogió la copa de Raziel y bebió un trago- En fin ¿De que querías hablar?
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