Es casi la una y media de la noche ¿y qué? Que alguien me explique que hay que hacer, ¡que cojones hay que hacer ahora! La maltrecha bóveda de mi vida estaba sujeta por un único pilar central (el que quedaba). Tú sujetaste en mi foro interno mi existencia, el levantarme cada mañana al menos cobraba un sentido (aunque sea un mínimo cruce de miradas). Esperar…he dicho miradas, ¿hablo acaso yo de miradas? ¿Debería hablar un ciego sobre pintura? Como describir esa sensación de cuando destapas el velo que te hacía feliz mirar y ves la realidad. La realidad es una puerta que conduce a un acantilado sin fondo y tiene la manía de tirarte. ¿Y qué? ¿Qué me tire? Un día puedo pasar horas mirando una foto tuya, imaginado una vida especial, la vida ideal que deberías llevar, pero…es eso, una foto e imaginación. Pero ay, al final…uno se da cuenta que de que esa no es manera de vivir. Decides salir a buscarla ¿Dónde podría estar ahora? ¿Y si esta…? ¿Y si esta con…? Andas y andas, mirada atenta que busca entre anónimos. Curiosamente…buscarte…menuda idea la mía, necio de mí…recorres las calles una y otra vez, día tras día, pero…no hay nadie…pero…espera… ¡Es ella! ¡Ella esta allí! La has encontrado, felicidades. Es hora de ir a decirle todo, pero espera, ¿Quién esta con ella?, que se pare un momento el mundo…has descubierto quien es el. El es receptor ahora de esas palabras bonitas que ella es capaz de crear y que tú te creías poseedor, el es quien besa a ella creando un vinculo, le dice que el es lo mejor que le ha pasado (¿y yo?), le dice que lo suyo es eterno (jamás), que ojala siempre el se despierte a su lado…crack…lo siento, era un corazón roto, prosigamos. Mirada eterna de unos segundos, te das la vuelta, los anónimos recobran su rostro…ellos también son felices, entonces… ¿por qué tu no? Abres la puerta de casa, cierras de un portazo y te lías a golpes con el mobiliario. Estas exhausto, entonces comprendes a la gente que escribe textos sin mucho sentido en los blogs, antes no entendías el por que perder el tiempo con esas tonterías pudiendo escribir historias con un principio, un nudo, y un final. Enciendes el ordenador, abres Word y empiezas: “
Es casi la una y media de la noche ¿y qué?...”
"Crack", un corazón roto. Cinta adhesiva y a escribir textos escépticos sin sentido en los blogs.
ResponderEliminarMuy bueno, saludos